Avisar de contenido inadecuado

La dimensión intersubjetiva en psicología

{
}

 

 

La dimensión intersubjetiva en psicología

 

 

 

 

  Ya estamos cerca de nuestro destino final y es necesario volver a recordar los diversos temas que fuimos estudiando. Nuestro objetivo era el  conocimiento de la dimensión psíquica de la subjetividad para cumplir con el precepto Socràtico: “Conòcete a ti mismo”. Es indudable que para lograr èsto, debemos considerar la dimensión interpersonal de la subjetividad, es decir, los aspectos grupales, intergrupales e institucionales de la subjetividad. Es lo que vamos a estudiar ahora, los grupos e instituciones, para poder deducir las marcas fundamentales que imprimen en la subjetividad e identidad de cada uno.

En forma regular, cada persona se percibe como individuo independiente y autònomo, porque inconscientemente hay resistencia a percibirse como parte de un grupo y desde una identidad grupal o institucional. Sin embargo, en forma automàtica e insistente, volvemos a repetir muchas conductas y los grupos e instituciones se erigen en escenarios o pantallas proyectivas donde materializamos nuestros deseos y fantasìas màs particulares. Lo importante es  explicar y comprender que los procesos grupales e institucionales como entramados vinculares, constituyen el escenario real, exterior, donde se juegan cuestiones vinculadas con nuestra subjetividad. Entender y relacionar nuestra subjetividad con la instersubjetividad es nuestra meta actual.

 

Expectativas de aprendizaje

 

Los objetivos de éste módulo son:

 

  • Explicár las relaciones entre individuos, grupo y sociedad como procesos psicológicos
  • Explicár la psicología y la dinámica de los grupos e instituciones
  • Identificár y explicár el rol de la familia en la estructuración de la subjetividad.

 

 

 

 

 

 

 

Dimensión interdisciplinaria

 

  • Indaga en textos de sociología sobre el concepto de “grupos” en la sociedad.
  • ¿A qué denominan los sociólogos “grupos primarios” y “grupos secundarios”?.
  • ¿Qué es un grupo de referencia?.
  • ¿Cuál es el valor de los grupos primarios para la sociología?.
  • ¿Qué es una aglomeración de personas?.
  • Indaga sobre el concepto de liderazgo en los grupos desde la sociología.
  • Indaga sobre el concepto de “conformidad”  para la sociología.
  • Para pensar: los “internautas”, ¿conforman un grupo social?.
  • Indaga en textos de antropología social y cultural sobre el valor de los grupos humanos en diversas culturas.

 

 

 

* Problemática inicial: “En general, los estudios sobre grupos humanos dieron por sentado que los individuos, inmersos en una situación grupal, viven bajo el dominio de los afectos mas intensos ( simpatía, antipatías, indiferencia, apatía, etc ), donde lo racional siempre constituye un objetivo buscado. Contrariamente, el individuo sin el grupo, permanece relativamente más sensato. ¿Cómo explicar éste fenómeno?.”

 

 

   F

reud sostiene que en la vida psíquica individual, los demás se encuentran siempre presentes como modelo de identificación(lo que uno desea ser), como objeto del deseo(como en la vida sexual), como amigo,  enemigo o como rival entre otros. Por lo tanto, la psicología individual aparece al mismo tiempo como psicología social  o colectiva por el carácter social de las relaciones humanas.

   Como característica particular, en una situación grupal, se exteriorizan comportamientos regresivos(inmaduros, primitivos), como exteriorizaciones de lo inconsciente. Por consecuencia, en todo grupo, el sujeto tiende a perder consciencia de sus propios actos,  tornándose impulsivo, sus deseos no toleran el aplazamiento de la descarga, se torna omnipotente, piensa por imágenes, carece de lógica, se deja influenciar por el  poder mágico de las palabras de cualquier líder(sugestionabilidad), y se convierte en un ser  primitivo fácilmente. Mejor dicho, los afectos aumentan y las actividades intelectuales disminuyen en forma proporcional.

   Freud considera que esto se debe a la sugestión, pero existe otro factor que enlaza los individuos entre sí: es la libido (deseo), que cohesiona sobre la base de lazos afectivos, lleva a la necesidad de pertenencia,  cooperación y los acuerdos grupales. Estos enlaces afectivos libidinales (amorosas y hostiles) permanecen ocultos detrás de los fenómenos sugestivos, así como de la persuasión consciente.

   En los grupos e instituciones, la cohesión de los grupos se basa en la represión de los sentimientos malos entre sus miembros. Es el sentimiento de fidelidad, amor o comunión entre los miembros. Los sentimientos malos, al ser reprimidos, son exteriorizados  en forma disfrazada (chistes, chismes, criticas, conflictos recurrentes, “internas”, etc.) o proyectada hacia otros grupos o algún miembro elegido como “chivo expiatorio” que, por su subjetividad particular se “hace cargo” de lo proyectado. Esto explica la crueldad de los grupos con quienes no comparten su visión de la realidad. Freud cita el ejemplo de la  Iglesia que, definiéndose como religión del amor, son  sin duda, intolerantes con quienes comparten otras creencias.

   Para Freud, es el amor (nexo libidinal) el principal factor de civilización(humanización) y el único que posibilita el paso del narcisismo (amor propio y  disposición al odio y  agresividad hacia el prójimo)  al altruismo o amor  y cuidado del prójimo.

   Otro mecanismo de enlace afectivo o cohesión grupal es la Identificación. Surge cada vez que un sujeto incorpora cualidades de otra persona tomada como ideal del yo, lo que uno desea ser. El sujeto se identifica con el prójimo asumiendo en su yo los rasgos o insignias valorizados  en el otro y  desde quién recibe el reconocimiento de su identidad.

   Otro elemento crucial es el líder y su influencia sobre el grupo. El líder es el factor de cohesión más importante. Es quien aparece como el ideal del yo de los integrantes del grupo y con quien se identifican. La cohesión de los grupos se debe a  la ilusión de que el líder ama a todos por igual. Entre los integrantes del grupo, el reclamo común es la igualdad y la justicia de parte del líder en su reparto del amor y el reconocimiento. Todos desean ser iguales, pero bajo el dominio  del líder. El sujeto humano es jerárquico y grupal, dependiente de un líder.

Otra idea sostenida por Freud es que, todo grupo, y de manera inconsciente, repite la “masa primitiva”, regresiva, la horda, dirigida por un líder poderoso. De ahí la necesidad de institucionalización, de reglas claras, que sujeten las amarras de la pulsiòn.


 

 Clasificaciòn de los grupos humanos

 

 Los grupos adoptan diversas formas y  grados de organización. Según una clasificación ya clasica, podemos diferenciar el “grupo primario” cuyo máximo representante es la familia. Los vínculos son “íntimos”, “cara a cara”, y con menor diferenciación de la identidad propia de cada miembro de la familia. A diferencia de éste grupo, los  “grupos secundarios” como en la escuela, el club, etc., se caracterizan por vínculos racionales, con mayor diferenciación de los roles. Además podemos diferenciar los “grupos de pertenencias” y los “grupos de referencia”. La primera se define como aquellos  grupos donde el individuo pertenece y comparte sus valores y costrumbres cotidianos. La segunda se caracteriza por aquellos grupos a la que no se pertenece en forma directa y que son tomados como “modelos a imitar”, como referencias identificatorias como el grupo de las modelos que algunas jóvenes imitan. Algunos grupos de referencias son positivos para imitar y otras son negativas  como una banda, grupo de adicto o grupo corrupto. Otras configuraciones grupales son:

 

La muchedumbre

 

   Conformada por  un conjunto de individuos reunidos en un lugar determinado, con el objeto de satisfacer sus motivaciones individuales y comunes: asistir a la cancha, la playa, una procesión, una marcha, etc. La muchedumbre induce a la satisfacción inmediata de los deseos, los contactos interindividuales son atenuados, con potenciales descargas afectivas  descontroladas, facilidad de contagio afectivo, y  potencial pérdida del sentido de realidad. En gral. , hay predominio de los afectos sobre lo intelectual, baja conciencia de los objetivos, pasividad o explosividad afectiva. Algunas formas de muchedumbres son convencionales, como  las reuniones ya convenidas, marchas, huelgas, asambleas, presentaciones, recitales, etc. Así, existen  grados de espontanea reunión hasta cierto grado de convencionalidad.

 

 La masa

 

   Constituido por una cantidad mayor de individuos que la muchedumbre y que no están físicamente  reunidas sino desde la virtualidad, por efecto de los mass medias: adéptos, la moda, los fans, el ciudadano inmerso en la sociedad, los miembros de la sociedad virtual (internet), etc. La masa es espontanea y articulada solo por afinidades y  promesas imaginarias. Sus miembros buscan  la satisfacción inmediata del principio del placer en detrimento del principio de realidad. Se torna ilógica y regresiva fácilmente. Constituye una forma de alienación fundada en el conformismo acrìtico.

  

 

Los grupos de pares

 

    Es típica en la adolescencia aunque aparecen barras de amigos en adultos y adultos de la tercera edad. Es un grupo recreativo antes que productivo. Brinda pertenencia e identidad alternativa al medio familiar o laboral. La barra posibilita un espejo de mutuo reconocimiento entre sus miembros. Su función radica  en posibilitar el despegue o “separación” del grupo primario o familiar, en el caso del adolescente.

  En la barra, se vuelven activos los deseos  y anhelos reprimidos en la familia. Aunque existan jerarquías, como el líder, el “segundo”, el creativo, el experto en todo, etc., básicamente es un encuentro entre iguales. La barra confirma la identidad masculina y rectifica roles catalogados  como “infantiles” (para los adolescentes) o de “impotente” en los abuelos.  Constituye a la vez, un grupo de referencia y de pertenencia según el momento. De referencia porque posibilita modelos de comportamientos alternativos al grupo familiar, permitiendo “distancia”, recreación y “descarga” placentera. Da pertenencia al brindar identidad, contención afectiva, reconocimiento y gratificación narcisista.

 

 

 

 

El estudio de la influencia social

 

 

 ¿Cómo influye el grupo sobre el individuo?. ¿Cómo es que ciertos grupos ejercen una influencia sobre las ideas del individuo y logran cambiar los pensamientos individuales.?. ¿Cómo logra una secta, un grupo de pares, como otros grupos sociales,  conformar al individuo a las creencias del grupo?. ¿Cómo surgen las normas en la interacción.?. Son algunas de las preguntas que buscaremos responder con el estudio de la “influencia social”. Podemos diferenciar dos formas básicas: a) El conformismo, y b) La normalización.

Para explicar el proceso de formación de normas sociales(normalización) debemos analizar lo que se denomina “presión  hacia la conformidad”, que  es la capacidad de todo grupo de modificar las percepciones, pensamientos y acciones de los individuos. El estudio de la influencia social intenta explicar éste fenómeno común en todo grupo humano.También se lo denomina proceso de normalización  o creación de normas comunes en el curso de la interacción grupal y social.

La presión implícita hacia la conformidad fuè comprobado experimentalmente por el Psicólogo Social Salomòn Asch: un grupo de 8 integrantes, donde 7 están de acuerdo con el experimentador para emitir juicios erróneos respecto de lo que perciben y  deben opinar respecto de cuál de las 3 líneas impresas en un tarjetòn (tarjeta 2) es igual a otra impresa en otra tarjeta (tarjeta 1).

 En los comienzos hubo acuerdo entre la mayoría y el sujeto desprevenido al considerar que la coincidencia se da entre  X y B de la segunda tarjeta. Luego, la mayoría comenzó a variar su oponían al sostener que la coincidencia se da  entre X y C. En los primeros momentos, el sujeto desprevenido se resistía porque respondía sobre la base de sus percepciones, pero luego, aparecía la duda respecto de sus propias percepciones y juicios y culminaba coincidiendo con la opinión mayoritaria. El conflicto se daba entre el deseo individual y el deseo de coincidir con el grupo.

   La idea era verificar el grado de rebeldía o conformismo ante la presión grupal. Entonces, la presión  hacia la conformidad, la formación de opiniones  y norma, “la verdad” oficial, la  “realidad”, lo que se percibe, los juicios o acciones, etc., surgen bajo la influencia de la presión grupal hacia la conformidad. Así, se lograba distorsionar las percepciones (conformismo inconsciente) coincidiendo con el deseo de la mayoría en detrimento del propio deseo.

 

Experimento personal o grupal

* ¿Cómo diseñarían un experimento psicológico sobre el tema.?. Con qué hipótesis.?. ¿Cuáles son los pasos a seguir.?

 

   Sin embargo, este proceso de normalización sobre la base de la presión mayoritaria ha sido relativizado, puesto que se ha descubierto la influencia minoritaria en ciertas condiciones: cuando la minoría ocupa un status elevado, cuando es quien detenta el poder, cuando es un sujeto “popular” (querido por la mayoría), o es un experto en la materia.


 El grupo "sano"

  

   ¿Cuáles son las características principales de un “grupo sano” o de un “grupo enfermo”?. Podemos decir que los grupos delictivos tienden a buscan la satisfacción exclusiva de sus deseos egoistas, que serían  imposibles de lograr en un grupo sano. En esta, hay reconocimiento o diferenciación del otro, hay límites éticos, valores compartidos, etc.

   Un grupo puede ser “normal” si persigue el común denominador o se comporta como otros grupos similares. También puede ser normal si hace lo que se espera que haga. Pero esto no nos habla de sí es un grupo sano. Un grupo sano se adapta en forma activa y creativa a las exigencias internas de sus miembros y las exigencias externas. Es enferma si se adapta pasiva o negativamente a las exigencias de la sociedad. Indicadores del principio de realidad no existe en los grupos inadaptados o enfermos. Son grupos hostiles y omnipotentes.

   Un grupo sano (familiar, laboral, etc.) busca apropiarse de la realidad sobre la base del trabajo y un espíritu de sacrificio.

   Un grupo enfermo (delictivo, institucional, etc.) rechaza la ley del otro junto a la realidad social y sus leyes. Sobre la base de una imagen omnipotente y mágica niegan la moral y la sensatez. El recurso a la violencia es para negar, rechazar y atacar la temible realidad. El grupo enfermo vive reivindicando un orden distinto, un mundo dividido  entre la búsqueda de  placer sin limites y la ley “tirana” de sus propios miembros. La cohesión del grupo se logra sobre la base del rechazo de esta realidad angustiante, pero en el fondo anhelado.   La lealtad entre sus miembros es el instrumento de adhesión incondicional junto a la promesa de que, el grupo y el líder conducirá al botín o la “salvación” final. Pero tal lealtad requiere de  “pruebas”, rituales típicos  como las proezas, tener valor, un robo, secuestro, violación, intimidación, o una relación sexual con el jefe. Una vez conformados, las jerarquías son estrictas y verticalistas. Pero tarde o temprano, las diferencias internas, los excesos, las consecuencias de sus actos irracionales, el despotismo del jefe, provocan cortocircuitos reales cuando la ley se interpone en sus caminos.

   El grupo sano, el que no  se adecua en forma pasiva a las normas, desde siempre encuentra resistencia a sus objetivos e ideales de vida, así como discrepancias, disensos, etc., pero no pierde el sentido de realidad. No se deja llevar por fantasías, prejuicios o rumores. Las violencias son sublimadas hacia fines socialmente productivas. Sin embargo, la salud de un grupo siempre es precaria, y un grupo sano puede devenir, fácilmente, en grupo “perverso” (grupos corruptos, grupos que tiranizan al diferente, las sectas, grupos violentos, grupos donde predominan deseos individuales sobre los comunes, grupos laborales devenido cómplice, grupos de  control devenido ladrones, etc.). Los grupos logran siempre, un equilibrio relativo y provisorio.

 

 Los  grupos "anormales"

   Para evitar la proliferación de los grupos patológicos o delictivos,lo  correcto es la prevención primaria, es decir, el diseño de proyectos y programas preventivos antes de que los “predelincuentes” o potenciales desviantes se tornen patológicos o desviantes. Desde las diversas instituciones educativas, las entidades barriales, iglesias, etc., se deben diseñar actividades informativas, cursos, encuentros, charlas de especialistas, jornadas, jornadas deportivas, capacitaciones, talleres, etc., pero fundados en la necesidad de los jóvenes y potenciales  desviantes. Para esto, las instituciones  intermedias como las escuelas, ongs, sociedades de fomentos, etc., son ideales. Se deben abrir espacios de debate sobre el tema.

   El objetivo ideal es transformar a grupos potencialmente peligrosos   en equipos de trabajos productivos, en estudiantes, deportistas, etc., desde enfoques interdisciplinarios. Se debe orientar hacia el asesoramiento de la familia respecto de los mecanismos de la desviación, con una escucha activa, firme, comprensiva y tranquilizadora, para desviar potenciales hostilidades hacia la figura de autoridad. Es una Escuela de Orientaciòn para padres, jóvenes y adulto respecto del tema.

 

 El lìder

 

 

 

   El líder es el organizador y el conductor de los grupos. La esfera grupal obliga a caer bajo la ley del líder. Esta ley del conductor rige la vida de los grupos. El hombre es un ser jerárquico y esto posibilita la organización de los grupos.

   En el caso del conductor de masas, gracias a su influencia, logra atraer y sugestionar a la multitud. Su carisma fascina e impulsa a la imitación. La autoridad carismática se basa en cualidades psicológicas como la “forma de ser” o personalidad antes que los atributos físicos. El carisma denota un don, es decir, cualidades reconocidas como legitimas  y deseados por los seguidores del líder. Tales cualidades surgen de la misma idealización del líder: se lo reviste de cualidades mágicas y omnipotentes tal cuál el niño en relación a la imagen poderosa de su padre.

Los  símbolos del carisma del líder, son sus cualidades personales, su inteligencia, su voz, ciertos atributos singulares  que anclan en la tradición,  así como el nuevo ideal de vida que promete. Opera la sugestión inconsciente o el poder de decir mas de lo que se dice y el enlace libidinal. El jefe es el ideal del yo, lo que todos buscamos ser e incluso poseer. Sin embargo, el líder carismático no constituye  simplemente el líder formal, sino quien se erige en “ideal del yo” de los miembros del grupo, o mejor, quien “regula” el funcionamiento implícito del grupo con “su ley”. También cuentan las circunstancias: momentos de escasez, vacío existencial, y todo orden de carencias afectivas y materiales.  Entonces, como consecuencia de la frustración y la crisis, aparece el salvador (el mesìa) con su promesa, el carismático ídolo que nos conducirá a la “tierra prometida”. Por su parte, los seguidores asumen una postura infantil y crédula, como de expectativas positivas(esperanzas). Están sugestionados, hipnotizados y aparece el peligro de que el principio del placer prevalezca sobre el principio de realidad.

   El jefe carismático se funda en la autoridad de la razón, la ciencia, los hechos  o las teorías. Pero siempre recurre a la autoridad tradicional como garante de su legitimidad. Legitimidad dependiente de su autoridad, autoridad dependiente de su poder sugestivo, sugestividad dependiente de su carisma, carisma dependiente de la promesa, promesa que remite al inconsciente más profundo de los seguidores...Así, la multitud vuelve a encontrar al héroe infantil con sus hazañas y promesas. El reencuentro con el “padre mítico”.

   Sin embargo, desde una óptica critica, este fenómeno puede conducir a la “locura colectiva” si el  líder carismático erige su verdad en dogma incuestionable. Si los seguidores no evalúan con criterio de  realidad, con recursos científicos y éticos, es probable que esté ante “delirios” sistemáticos transmitidos a través de lideres sugestivos y prometedores que puede conducir a la sectorización, a grupos marginales, a la marginación y exclusión de minorías, y la intolerancia al diferente.

 

 

   Concentrémonos en la siguiente situación, típica de nuestra sociedad: es la relación entre el líder y la masa.

   Imaginemos a la masa  reunida  y sumida en una hipnosis colectiva frente al líder, ante la TV, etc. La atenciòn se centra en el lìder. La “eficacia simbólica” de sus palabras proviene de su prestigio. La clave de la hipnosis colectiva es este uso seductor de las palabras. Si es consciente es persuasión. Si es inconsciente es sugestión y se lo  llama sugestión hipnótica, que implica diversos niveles por debajo de la conciencia. Provoca recuerdos “saturados de afectos”, es decir, moviliza los complejos psíquicos afectivos, magnificando las cualidades del jefe, que aparece como el sustituto mismo del padre idealizado de la infancia.

   A lo anterior se suma la “gramática de la persuasión”, que genera creencias, ilusiones colectivas, y mundos imaginarios. Consiste en la afirmación, la toma de posición clara y firme, de  una idea verdadera y reclamada, que cuanto más conciso y clara sea, mas legitima parecerá. El líder dice: “Yo soy el que soy “ y es su propio garante. Porque si recurre a otra autoridad, será cuestionada su referencia. En éste contexto, el líder pronuncia frases que adquieren propiedades increíbles: “Unidos o dominados...”, “Amèrica unida, jamàs serà vencida”, etc.

   Otro elemento es “la naturaleza de la propuesta” en función de la demanda de las multitudes. Si ancla en deseos y necesidades urgentes, la propuesta tendrá eco. Luego, para anclar  a buen puerto, la repetición, en forma de consignas (propagandas), junto al ceremonial decorativo, los símbolos identificatorios y la mirada crédula del jefe.

   La posibilidad para descentrarse, ante el juego abrumador de la sugestión movilizada por éste proceso, radica en el conocimiento de los mecanismos enunciados.

 

 

   Desde una primera aproximación, vamos a caracterizar la triada típica: el  liderazgo democrático, el autoritario y el liderazgo anárquico o “laisze– faire” (el que deja hacer).

   Según los experimentos sobre la dinámica de los grupos, se llegó a la hipótesis de que los estilos de cada grupo (democrático, autoritario, etc.) dependen del tipo de liderazgo asumido. Se estudió  la reacción de 12 individuos en un club de entrenamientos guiados. Se observo el estilo del líder, como dividía la tarea, sus apreciaciones, la participación, organización de tareas, la organización de los grupos  y las tomas de decisiones.

 

Los estilos resultantes fueron:

 

1-Configuraciòn grupal democrática

 

   Surgida de un  tipo de liderazgo democrático. Las toma de decisiones se fundaban en diálogos en común con el líder. Los objetivos de la tarea  fueron presentados con diversas alternativas. La composición del grupo fue por libre elección de cada uno, las apreciaciones o evaluaciones  fueron de tipo “objetivo” y el líder participó en las actividades.

   En conclusión, en los grupos democráticos aparecen intercambios más flexibles, mayor afinidad o cohesión  grupal, junto a un estilo de autoridad legitimado por  el grupo.

 

   2-Configuraciòn autocrática o autoritaria

 

   Se debió al  predominio  de las tomas de decisiones de parte del líder, decisión unilateral de las actividades, apreciaciones personales o evaluaciones muy “subjetivas”  sin la participación de los integrantes del grupo. Esto condujo a hostilidades frente al jefe y una mínima sociabilidad entre los miembros. Se produjo un clima de competencia negativa y agresividad manifiesta. Bajo rendimiento ante ausencia del jefe. Apatía de algunos integrantes, o fuga en la fantasía.

 

3-Configuraciòn grupal anárquica o “ laisze-faire ” (el que deja hacer)

 

Surgió cuando el jefe libró al grupo a su suerte, débil toma de decisiones, baja participación, ninguna ayuda del jefe (solo sí se le pide), y ausencia de autoridad manifiesta de parte del líder. Esto condujo a una configuración grupal desorganizada, anárquica, con perdida de objetivos, y baja productividad.

   En conclusión, se observa la superioridad del liderazgo democrático, frente al liderazgo autocrático y  el anárquico. Esto es claro no-solo desde el punto de vista de la interacción  y la salud mental de los integrantes sino también desde la productividad grupal.


 

  Liderazgo y autoridad

   En todo grupo, el jefe o líder toma el lugar del ideal del yo. Es el lugar aspirado por todos. La tendencia inconsciente de atribuir una imagen idealizada al líder proviene de la imagen  que de niño nos hicimos de la autoridad paterna.

   La ambivalencia o amor y odio dirigida al líder es otra tendencia típica en todo grupo. Sobre todo el odio, que es reprimido y solo emerge en momentos de conflicto. Es lo que hace a las relaciones humanas un tanto problemática. La historia está llena de sucesos  donde estalla la hostilidad reprimida contra el líder: Sòcrates condenado a beber la cicuta, Cristo crucificado, éste líder denigrado por sus seguidores, aquel derrocado, etc.

Posteriormente, la nueva organización grupal fraterna, de  hermanos e iguales  (camaradas, compañero, hermano, etc.) vuelve a ser invadida por rivalidades y deseos de dominación, competencia  negativa, segregación de algún miembro desleal (forma de adquirir una identidad patológica, donde los “buenos” se quedan), conflicto, etc. Esto lleva a la búsqueda  de un nuevo “padre”, fuerte y protector, con la consiguiente ambivalencia y nueva búsqueda de igualdad y justicia para todos.

   La historia social y de los grupos, al parecer, sigue el curso de ascenso y caída del líder idealizado y temido, en nombre de la igualdad y la justicia. Esto conduce a  nuevas alianzas y rivalidades entre iguales y la búsqueda del nuevo líder que es...

 

Milgran y la obediencia a la autoridad

 

El psicólogo Stanley Milgran se propuso estudiar hasta dónde es posible  acatar  órdenes  de una autoridad y de las creencias y mandatos morales de la sociedad. Para confirmarlo contrató a varios sujetos a quiénes convenció de que el experimento buscaba estudiar las consecuencias del castigo sobre  el aprendizaje. Les asignó el rol de “maestros” y  debían aplicar una descarga eléctrica a los  denominados “estudiante” cuando  éstos cometían un error. Las descargas comenzaban con  0  voltios  en aumento progresivo de 15 voltios  hasta el límite de 450 voltios.

 

 

Experimento personal o grupal

* ¿Cómo diseñarían un experimento psicológico sobre el tema.?. Con qué hipótesis.?. ¿Cuáles son los pasos a seguir.?

 

 

Los “estudiantes” eran  actores pero los “maestros” no lo sabían. Según avanzab el experimento, los “ estudiantes” se quejaban con el aumento de las descargas e insistían para que cese la prueba. Por su parte, los “maestros”  protestaban y temían consecuencias fatales. Milgran instaba a que debían continuar. Sin embargo, los maestros podían desistir si deseaban, aunque el desacuerdo  entre ellos no  conducía al cese del experimento con la desobediencia consecuente hacia los mandatos de Milgran.

Durante el experimento, mas del 62 % de los “maestros” incrementó la descarga hasta los 450 voltios. Los 38% se acercaron a los 370 voltios.

Lo crucial del experimento consistió en saber hasta qué punto se llega a obedecer o desobedecer una orden emanada de una autoridad o de una norma moral. Para los “maestros” la situación fue conflictiva y deseaban desistir. Pero su compromiso con el experimentador o autoridad de la situación los obligaba a continuar.

El experimento demostró que:

 

  • La cercanía de la autoridad aumenta la obediencia en un 64 %, disminuyendo si el mandato u orden se da desde un lugar lejano;
  • La obediencia aumenta en un 90% cuando el individuo no se siente responsable,  ya que otro realiza el “trabajo sucio”, es decir, cuando se dividen las responsabilidades como sucedió en los grandes genocidio(holocausto Judío, desaparecidos, campos de concentración, en la sociedad, etc.).
  •  

    ·          Pensamiento crítico: en relación al tema, ¿qué opinión crítica puede establecer?. ¿Qué críticas científicas se establecieron al respecto?.

    ·         Pensamiento creativo: ¿Qué opinión nueva y personal puede establecer sobre el tema.?

     

    Cuando aparece  un opositor a las órdenes, la desobediencia aumenta.

Según  Milgran, la obediencia se debe a dos tipos de estados psicológicos: un “estado autónomo” en que hay control y responsabilidad por el propio acto, jugando la conciencia moral y los valores ante la autoridad exterior. Este estado, fundado en criterios morales propios, lleva a la desobediencia de órdenes y mandatos injustas. Contrariamente, en él “estado agéntico” el sometimiento a la autoridad y la jerarquía es neta. Los responsables son quienes mandan y definen la realidad. Esto lleva a desentenderse de la responsabilidad por los propios actos.

 

 

 Conflictos grupales manifiestos y latentes

   Podemos diferenciar entre conflictos manifiestos y latentes (es decir, conflictos explícitos e implícitos, de carácter consciente o inconscientes respectivamente). Consisten en oposiciones o atracciones afectivas o intelectuales entre los integrantes del grupo. Los conflictos son “analizadores” de las motivaciones implícitas y permiten captar la dinámica implícita del proceso grupal. Pueden facilitar o paralizar la tarea grupal. Podemos diferenciar entre un conflicto objetivo y el conflicto afectivo o subjetivo. El primero se refiere al contenido de la discusión (la naturaleza de la propuesta, la tarea, los objetivos, la razón de ser del grupo en términos de su función social). Se le suman los aspectos afectivos que se vinculan a las luchas emocionales, a  la temática del poder y su distribución desigual, la búsqueda de éxito, reconocimientos, la identidad destruida por el proceso grupal, etc. Es frecuente que los conflictos aparentemente objetivos o vinculadas a las tareas encubran conflictos emocionales o interpersonales.

   En forma continua, resulta necesario llegar a consensos dialogados, lo que requiere el reconocimiento de los otros como semejantes, junto a los deberes, derechos y garantías aceptadas como sensatas.

 Lo que se denomina “resistencia al cambio” se origina en el miedo a la pérdida de lo ya logrado y el temor al ataque en nueva situación desconocida. Son las dos ansiedades o angustias que operan para frenar la tarea y el cambio de pautas repetitivas. Esto conduce a la inercia grupal y a situaciones repetitivas. La resistencia al cambio aumenta si el promotor del mismo es exterior al grupo. Contrariamente, la participación en proyectos de cambio aumenta si se funda en debates aceptadas por el grupo. Mas si existe autoridad legitima o aceptada por el grupo.

   Para cambiar la cultura grupal (la mentalidad común, las reglas del juego o la norma del grupo) se  requiere de:

  • un nuevo consenso respecto de las actitudes,
  • replanteo del tipo de liderazgo,
  • análisis de los intereses individuales y los objetivos del grupo,
  • lá mejora continua de la comunicación a pesar de los disensos inevitables.

Es indudable que se pueden evitar muchos conflictos si se consideran  las aspiraciones grupales  e institucionales  y sin olvidar las del individuo.

 

Actividades

 

 

1- ¿A partir de los siguientes elementos, establezca  2 definiciones de lo que constituye un grupo:

 

Comunicación-afecto-papeles-ideas-conocimiento-identidad-tarea-objetivos-conflictos-ideologías-finalidad-individuos-conjunto-relación-motivación-.

 

2- ¿Qué entiende Freud por “Psicología de los grupos”? Intente extraer los conceptos principales de un grupo, como por ejemplo, liderazgo, conflicto, etc.

 

3- Realice un cuadro resumen de la clasificación de los grupos humanos.

4- ¿Cómo afecta la identidad cada tipo de grupo?. Anote las conclusiones para debatir en clase.

1-       ¿Cómo se forman las normas grupales?. Diseñe otro experimento, similar al del psicólogo Salomón Asch en el ámbito familiar, laboral, educativo o social.

2-       ¿Qué efectos negativos traería aparejado el uso indiscriminado de la “fuerza de grupo” fuera de  las situaciones experimentales en psicología?.

3-       Investígue  en textos de derecho si es lícito la utilización de las fuerzas de grupo  para intereses minoritarios?. Anote las conclusiones.

4-       ¿Cuáles son las características de un grupo sano y un grupo enfermo.?

5-       ¿Qué medidas preventivas realizaría para evitar la proliferación de grupos patológicos en su barrio?

6-       ¿Cómo se define la autoridad y el liderazgo?

7-       ¿A qué se denomina carisma?

8-       ¿Cuál es el valor de la palabra para un líder de grupo?

9-       Realice un cuadro resumen de los 3 tipos de autoridad

10-  ¿Qué es la ambivalencia hacia el jefe?

11-  ¿Qué es la resistencia al cambio en los grupos?

 

  • Diccionario de psicología: busque el significado de los términos desconocidos en su vocabulario.
  • Psicología & Televisión: de una película de su preferencia,  y diferencie los distintos tipos de grupos y su dinámica según la teoría.
  • El diario en la clase: busque recortes periodísticos vinculados al tema. Traiga un informe para debatir en clase.
  • Poesía y tema musical: busque una poesía y una canción que aluda al tema.
  • Psicología en Internet: Busque un texto interesante  vinculado al tema y elabore un informe breve para debatir en clase.

 

 

 

 

{
}
{
}

Comentarios La dimensión intersubjetiva en psicología

Hola!! tengo un examen de psicologia dentro de poco y no entiendo el esquema de la dimensión intersubjetiva tomado del texto "el yo en la teorá de freud y la técnica psicoanalista" de J. Lacan. Ese en el que diferenciamos 4 elementos, el yo, el otro, el sujeto y la intermediación; y dos ejes imaginario y simbólico. No estoy estudiando psicologia asi que si me pudiera dar una explicación breve y clara pero concisa se lo agradecería mucho.
Un saludo y perdon por molestarle

Marina Marina 03/07/2011 a las 12:55

Deja tu comentario La dimensión intersubjetiva en psicología

Identifícate en OboLog, o crea tu blog gratis si aún no estás registrado.

Avatar de usuario Tu nombre