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El proceso de identificación como mecanismo formador de la identidad

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* Problemática inicial: “Para conformar y localizar nuestra identidad necesitamos de los demás. El semejante, que, como en el espejo, nos devuelve nuestra imagen o identidad. ¿Es posible localizar la propia identidad sin la mediación del semejante?”

 

 

                          El proceso de identificación como mecanismo formador de la  identidad

 

 

 

   E

timológicamente, identidad viene del latín “idem” y significa “lo idéntico”, lo análogo. Es la cualidad singular e identificatorio de una persona y está constituido por marcas o insignias características de cada uno. Es lo continuo o invariable  del sujeto, que le permite no quedar asimilado totalmente a la personalidad del otro. Es también lo que cambia, merced a las identificaciones sucesivas con los otros.

   El mecanismo psíquico que constituye la identidad es la identificación  y sucede cada vez  que se incorporan cualidades de otra persona tomadas como modelos. Es inconsciente como en el caso del hijo que internaliza cualidades del padre. Se diferencia de la imitación en que ésta es consciente.

 

   Existen diversos tipos de identificacion:

 

1-     Identificación narcisista:

  

   El término “narcisismo” viene del mito griego de Narciso, quién se enamoró de su imagen refleja en un lago. La identificación narcisista se produce cuando asumimos cualidades de otras  personas consideradas como modelo y semejantes a  uno mismo. El rasgo común es crucial.  Por lo general, los miembros de un grupo se ligan a través de identificaciones entre sí, sobre la base de similitudes de pensamientos, creencias, aspiraciones, intereses, ideales, etc. La identificación con otras personas o  grupos es lo que da identidad.

   Algo central en la identificación narcisista es el deseo común de quienes se identifican: buscarán el reconocimiento mutuo y lucharán entre sí por la posesión de ese rasgo, objeto, idea, etc., como  el caso de los enemigos y el deseo común que los liga.

 

2- Identificación al ideal

  

   Debido a una frustración, un sujeto se identifica a otro tomado como modelo exitoso (al ideal, a lo que deseamos ser). Como el muchacho que observa el noviazgo de los amigos lo que lo lleva a desear lo mismo. La idea es parecerse a quién tiene éxito, lo cuál lleva a calmar la frustración o el displacer, que es el objetivo fundamental de la identificación.

   Desde la familia, lo que orienta la identificación de los hijos son los deseos paternos, que operan como “ideal del yo” para el chico. De ahí la importancia de ciertos enunciados paternos: “Serás un gran hombre o un gran...”, “ Ella es chiquitita y va ser...”, etc. . En el caso de la TV, la tendencia es la identificación con los héroes exitosos o los villanos. Esto conduce a la alienación de la identidad al asumir pautas de conductas de la propia cultura o ajenas al medio cultural de pertenencia, como las formas de violencia social “copiadas” de los programas violentos.

 

Experimento personal o grupal

* ¿Cómo diseñarían un experimento psicológico sobre el tema.?. Con qué hipótesis.?. ¿Cuáles son los pasos a seguir.?

3-Identificaciòn con el objeto amado y perdido

 

   Es cuando recuperamos a un objeto amado y perdido, reproduciéndolo en nuestro yo. El chico rechazado por sus  padres, la novia abandonada, el niñito que se le muere el gatito y juega a ser gatito, etc. , llevan a asumir los rasgos del objeto amado y perdido.

Podemos decir que nuestra personalidad es la sumatoria de todas las identificaciones  a los objetos amados y perdidos durante el desarrollo. La pérdida puede ser real o  afectiva cuando interesa a aspectos afectivos del sujeto(valor afectivo de los demás).

 

4-Identificaciòn con el agresor 

 

   Es el caso del chico que renuncia a una satisfacción por temor al padre. Se identifica más por temor que por amor. Puede ser una identificación al agresor en positivo, cuando en el curso del desarrollo psicológico, el chico asume la interdicción paterna, su prohibición, su ley, su norma y su ideal. Así se estructura la conciencia moral o superyo. Esto le permite imponerse sus propias restricciones y la capacidad de autocontrol. Al identificarse con las autoridades se socializa, se conforma a las normas y esto le ahorra displacer. Como en el adolescente, que previa resistencia, se identifica a los ideales y prohibiciones adultas. Esto no es mecánico porque, al identificarse, el sujeto es activo y le imprime su sello distintivo, un plus de identificaciones previas que llamamos identidad del yo. De lo contrario, quedaría totalmente alienado en la imagen del otro. Es el caso del adolescente que, asumiendo las convenciones, le imprime lo nuevo, la novedad, permitiendo la oposición y síntesis sucesivas de las generaciones.

   Desde el ángulo de la identificación al agresor, cuando es negativo, lleva a la agresividad y la violencia, cuando alguien comienza con agresiones verbales, lo que es asumido por otro, comenzando la escalada de agresiones. También hay identificación con el agresor en el caso de  un alumno que asume actitudes de su maestro, quien, momentos antes lo había regañado.

   En suma, la identificación es el mecanismo psíquico que permite conformar la identidad, al permitir la internalizaciòn de sucesivas cualidades de los objetos tomados como modelos. Lo que llamamos identidad, consiste en la cristalización de las diversas identificaciones en el curso de la socialización del individuo.

 

 

 

 

La dimensión del Otro en la estructuración de la identidad

 

  • Pensamiento crítico: en relación al tema, ¿qué opinión crítica puede establecer?. ¿Qué críticas científicas se establecieron al respecto?.
  • Pensamiento creativo: ¿Qué opinión nueva y personal puede establecer sobre el tema.?

 

 

 

La identidad trasciende  la imagen del propio cuerpo

 

 

A

ctualmente se sabe de la inexistencia de supuesto “yo autónomo” que se sostenga así misma sin considerar al semejante. Para formar y localizar nuestra identidad necesitamos de los demás. El semejante, que, como en el espejo, nos devuelve nuestra imagen: así, ubicamos  la imagen y el deseo del semejante como  propio y lo propio lo ubicamos sobre el semejante, gracias al mecanismo de  proyección, en que localizamos en el otro los deseos que ignoramos en nosotros mismos. Esto significa que la identidad  trasciende el propio cuerpo y  abarca al semejante. La imagen del otro viene a cautivar el “sentimiento de sí”, es decir,  experimentamos nuestra imagen a través del semejante. Es lo que testimonia el Estadio del espejo hacia los 6 meses de vida: en los comienzos de la vida,  el bebé no domina su cuerpo, y siente sensaciones dispersas. Para poder controlar sus movimientos, requiere de la imagen estructurante de su madre. Es cuando queda “capturado” en la imagen del Otro primordial que es la madre. Esta imagen primera, da el molde de todas las imágenes posteriores que el individuo asume como propio. Es la Identificación como mecanismo de asunción de la imagen del otro. Alienación primera, que nos hace “ser como el otro”. Es ya una imposibilidad inicial para asumir la propia identidad sin la imagen del otro. En sentido figurado, es un “estar loco” primordial porque lo más propio proviene del otro. La posibilidad de unificar las imágenes dispersas de sí, es posibilitada por la imagen materna. La imagen del otro (madre, hermano, padre, etc.) brinda una identidad imaginaria e ilusoria. Pero a esto nos atenemos. No queda sino el espejo del semejante, la mirada del otro. En éste proceso primordial de captura del sí mismo en la imagen del otro se ubica  las dificultades del  ser  humano.

   En el estadio del espejo nace “la lógica especular” (la búsqueda de la propia identidad en la imagen del otro) de toda relación con el semejante, de carácter conflictivo, donde un  “o yo o el otro” se contraponen, y donde existe un “espacio psíquico” para dos candidatos o más. Es decir, aparece una imagen anhelada por varios. Esto genera  los diversos conflictos del ser humano. Un niño que se pelea con otro, que desea su juguete, en el fondo, desea ser como él. Genera  el deseo de imponerse al otro y es la raíz de la agresividad humana. El deseo de cada uno aparece como  deseo del otro. Deseamos lo que el otro desea y esto lleva al “deseo del reconocimiento” del propio deseo por el semejante. Toda relación supone el poder o búsqueda de reconocimiento por el otro. Esta búsqueda de poder sobre el otro se denomina “pulsión de dominio”, lo que conduce a la “dialéctica del amo y el esclavo”, que ubicamos causa profunda de la agresividad. Lo que se busca no es la destrucción del amo- en casos normales- sino su reconocimiento de la  propia identidad. Todos deseamos ser libres pero también depender del otro.Supuestamente, el otro tiene el enigma o el saber que el sujeto desea, de ahí el matiz persecutorio de toda búsqueda de saber, que en el fondo no es sino una búsqueda de saber sobre la vida y el destino de cada uno.

En otras palabras, para que un individuo se reconozca o logre captar “su identidad” debe localizarlo en el otro. Localiza su deseo en el otro y esto dificulta siempre la asunción de la identidad. Es desde el espejo del otro, que nos retorna “algo” de lo que proyectamos. Esto dificulta las relaciones humanas, donde siempre aparecen fallas. La relación con la propia imagen siempre falla  porque esta mediatizada por el semejante. Es idéntico si ubicamos el proceso entre grupos, instituciones o países. También se suele hablar de lucha imaginaria entre adversarios. Para evitar una lucha real, que  podría conducir a la destrucción de uno de ellos se suele transformar el enfrentamiento real en una imaginaria. ¿Cuál sería la solución entonces?. La solución no es romper el “espejo” o el escenario social(guerras, violencias, etc.)  sino  el diálogo pacificador con la tolereancia necesaria hacia prójimo.

 

 

 

 

 

U

n elemento fundamental en la conformación de la identidad es la imagen del cuerpo. El yo o “sí mismo”, ante todo es un ser corporal. La imagen del cuerpo es el mediador entre el sujeto y el mundo.

   Preguntémonos lo siguiente: ¿Cuál es la diferencia entre el cuerpo biológico y la imagen corporal?. El cuerpo biológico se reduce a la forma y la función de cada sector del cuerpo (manos, piernas, boca, movimientos, gestos, etc.). Sobre tales, se  construye la imagen corporal, que se remonta al “Estadio del espejo“ hacia los 6 meses de edad: en que el infante se identifica al Otro primordial (la madre o sustitutas), lo que permite la forma total del cuerpo y el control –por fin-de los movimientos. Lo crucial es la asunción de la  imagen del otro, como estructurante del yo. El niño recibe su propia imagen desde la mirada del otro, es decir, se identifica a la imagen del otro.

La  identidad y la imagen corporal se construyen sobre la base del deseo de los padres  y en la interacción con otros niños (juegos, escuela, sociedad, medios). De ahí la importancia de la interacción familiar y social.

En la interacción, el Otro, nombra y reconoce las cualidades propias. Porque este habla, y el lenguaje jerarquiza e impone modas, siluetas, contornos, figuras y formas, que el cuerpo real debe adoptar.

   Si hablamos de la sexualidad, hablamos de un “cuerpo libidinal” de  un cuerpo psicológico que busca gozar, que busca descargar  tensiones o energías libidinosas.

 


 

 

  • Pensamiento crítico: en relación al tema, ¿qué opinión crítica puede establecer?. ¿Qué críticas científicas se establecieron al respecto?.
  • Pensamiento creativo: ¿Qué opinión nueva y personal puede establecer sobre el tema.?

 

La imagen del cuerpo como sostén de la identidad subjetiva puede sufrir alteraciones, llevando al sufrimiento por el propio cuerpo. Debido al ideal de perfección de la imagen del cuerpo, las aspiraciones conscientes difieren respecto de la imagen devuelta por el espejo.

  Los “desordenes de la alimentación”(bulimia y anorexia, obesidad, etc.) son consecuencias de esta alteración de la imagen corporal. Hay dificultad para el reconocimiento o asunción del propio cuerpo.


 Anorexia

   

Etimológicamente anorexia significa  “sin apetito“. Actualmente se la define como “deseo de nada”. ¿Porqué?. Por un temor exagerado a estar gordo. Puede aparecer  junto a otras manifestaciones, como cuando precede a la bulimia,  en la histeria u obsesión, etc. Son característico la brusca caída del peso, la negativa a comer bien, el comer solo determinados alimentos (sólidos o líquidos, etc. ), el comer poco, etc.

   Lo que la anorexia expresa es una dificultad –en ambos sexos-para asumir el cuerpo tal como es vista en el espejo. Esto no necesariamente coincide con la imagen real del sujeto. Más bien, es el deseo de una figura escultural y  perfecta lo que lleva a evitar la buena alimentación. En el fondo, lo que la anorexia  expresa es la dificultad par asumir un cuerpo erógeno. Cuerpo que, al cambiar en la adolescencia, junto a los caracteres sexuales en desarrollos (voz, altura, genital, etc.)provocan el rechazo del sujeto(resistencia a asumir el cuerpo erógeno de mujer (feminidad) o la masculinidad en el caso de hombres).

   Por un lado, lo que los anoréxicos buscan con  un cuerpo perfecto, es responder a las exigencias de la moda y los ideales familiares  y sociales perfeccionistas, y por otro lado,  responder al enigma de la feminidad. En el caso del varón, la pregunta inconsciente alude a la existencia (¿Existo?) y respecto de la masculinidad.

 

Los síntomas característicos son:

 

  • Temor a estar gordo/a e intensos deseos de estar flaco/a
  • Sentimiento de culpa por haber comido.
  • Brusca pérdida de peso.
  • Depresión y baja autoestima.
  • Imagen corporal desproporcionado: “Verse gorda/o”.
  • Dietas severas, sin medir las consecuencias.
  • Hiperactividad y ejercicios físicos para bajar de peso.
  • Amenórrea o perdida de menstrución en las jóvenes, etc.


 

 Bulimia

 

  ¿Quién sufre de bulimia? Quién comienza con una dieta, seguida del atracón de comida para terminar en vómitos autoinducidos, gimnasias y otras  medidas para no engordar. Luego la historia se repite. Esto se diferencia del caso en que por exigencias laborales, estudios, etc., se come mas, para luego, volver  al curso regular.

   Como en la anorexia, el factor social tiene peso en el desencadenamiento: la silueta ideal en los medios. Desde la familia, un ideal  perfeccionista del cuerpo, opera en la misma dirección.  La bulimia y la anorexia son prevalentes en la población femenina, y en menor medida en sujetos masculinos. Afecta a sujetos entre los 10 y 21 años aproximadamente.

El síntoma se adquiere vía identificación. En el bulìmico, los atracones  y vómitos son sentidas con asco y vergüenza, donde el sujeto es ajeno a sus síntomas. El circulo vicioso de la situación se torna incontrolable. Lleva a frustraciones y caída de la autoestima. Tanto la anorexia como la bulimia se pueden suceder en el tiempo, dándose en asociación con otras alteraciones neuróticas, como la obesidad, etc. Conducen a alteraciones del metabolismo corporal, problemas gastrointestinales, amenòrrea, depresión, ansiedad, etc.

 

Síntomas característicos:

 

  • Temor a estar gordo/a.
  • Depresión e irritabilidad.
  • Baja autoestima.
  • Atracones o grandes ingestas de alimentos.
  • Vómitos autoinducidos a través de laxantes, etc.
  • Deterioro del esmalte dental, cólicos, dolores abdominales, etc.
  • Dietas que restringen la ingesta de alimentos, lo que lleva a los atracones.
  • Ciclos repetitivos: temor a engordar-ansiedad-atracones-purga-culpa-deseo de adelgazar.
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